Conflicto
- Marina Ayo
- 3 jul 2025
- 2 Min. de lectura

Conflicto
Convertir los “pleitos” improductivos y repetitivos en conflictos que puedan resolverse y aportar nutrimiento.
“La neurosis es la pacificación prematura del conflicto”: Perls, Hefferline y Goodman
Una de las definiciones operativas que tiene la Terapia Gestalt de la neurosis es “la conquista de uno mismo”. El conflicto ya no es con el medio ambiente, es decir, con el otro; el conflicto se internaliza y se vuelve un conflicto con uno mismo. Por miedo a volver a ser humillados como en el pasado remoto, evitamos los conflictos estimulantes y novedosos, que podrían tener solución y nos enfrascamos en pleitos que no tienen ni principio, ni fin.
Eso no quiere decir que los pleitos no sean destructivos y dolorosos, sino que ya sabemos, desde el inicio qué va a decir cada uno y cuáles van a ser las respuestas y el final frustrante sin solución (por supuesto que es el otro el que está mal, pensamos) “Si tan solo no fuera tan… “ entendería que nosotros somos los que tenemos toda la razón. El conflicto repetitivo (pleito, digo yo) es en el que hay “mucho ruido y pocas nueces”...
Sabemos que estamos metidos en un “pleito” cuando el resultado es frustración y resignación. Este sentimiento de resignación es el resultado de la represión prematura del conflicto y es diferente de la aceptación de las diferencias.
La resolución del conflicto
El conflicto inacabado, queda inacabado, pero se consuela en conseguir victorias en batallas pequeñas, que solo sirven para mantener a flote la animadversión.
Al solucionar verdaderamente el conflicto, se siente la paz positiva, la alegría de la victoria compartida; no cabe ninguna sensación de conquista, solo la excitación de las nuevas posibilidades.
El conflicto se resuelve cuando ambas partes han cambiado sus posiciones. Cuando hay uno que gana o que “tiene toda la razón”, es que el conflicto se reprimió...
Para convertir un pleito en un conflicto productivo, habemos de desarrollar capacidades de escucha, de negociación y sobre todo: no terminar el conflicto antes de tiempo. Más vale mantenerlo “sobre la mesa”, que usar nuestra energía en hostilidad pasiva.
Dice John Stevens que la autenticidad consiste en expresar, de la manera más clara posible lo que percibo, siento y pienso. Esa autenticidad tan sencilla es lo que nos lleva a la confianza y es la base para la resolución de los conflictos.
Los ideales de un neurótico son las normas a las que se ha resignado
Gracias por leerme.... Marina


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